Bartolomé de mi casa
- Yarhen Franco
- 24 sept 2017
- 1 Min. de lectura

Espacios para la poesía.
Antes que nada y primero que todo. El autor de este poema tiene una mirada muy crítica en muchas de las cosas que decide pintar o escribir y creo, sin miedo a equivocarme, que esta persona tiene especial cuidado en sus palabras, por eso es normal verle callado. Su mirada tiene inquieta y sus palabras tienen tanto sentido como este poema. Gracias!
Por: Lucas Rendón Muñoz
En mi casa no tenemos crucifijo tras la puerta
Ninguna lámina evangelizadora recibe polvo en las paredes.
Mi casa es un templo desde que Bartolomé de las casas expulsó los comerciantes.
Destituyó la codicia y avergonzó en público las partes no tan nobles de la nobleza
Arrancando los molares de las bestias dijo: “los católicos avergüenzan a Dios”
Tantas luces en llamas ardientes incineran las noches milenarias
Tanta oscuridad en Occidente congela los corazones y los nervios de los guerreros.
Bartolomé defendió el jardín de mi casa, protegiendo las flores de arcilla detuvo la hemorragia.
Cuantos en casa de paja se volvieron ceniza fértil para la tierra
Todos ellos semillas inocuas de los malos jardinerosExtrañamos tanto los jardineros celestiales.
Bartolomé de las casas nuestras, aunque las sigan robando
Bartolomé es nuestro porque lo robamos
Tantos años prometiendo el edén en España y encontrarla en la destrucción de las indias
Pero Bartolomé: se te olvida que solo obedecemos a la selva y nunca a la cruz.

Foto tomada de la web. Septiembre 26 de 2016. Fray Bartolomé de las Casas. https://www.google.com.co/search?q=bartolome+de+las+casas&tbm=isch&source=lnt&tbs=sur:fc&sa=X&ved=0ahUKEwisgqf5ncTWAhXJMSYKHRPyDt0QpwUIHA&biw=1366&bih=662&dpr=1#imgrc=U2Y9EPbBPdakYM: